
revueltas millones de formas,
insensatas respuestas
de mi imaginación.
Tienen el poder de absorberme,
de llevarme a mundos extraños,
son ventanas, posibilidades,
verdades y mentiras unidas al compás
de la canción de la vida.
Por la noche aparecen,
me mantienen despierta,
respiran a mi lado.
A veces soplo una y le doy alas,
la admiro durante horas,
vuela y luego cae...
Y es que aun no he encontrado el truco,
para darle alas eternas a mis ideas de cera.