
que, otra vez, va a destrozarme el aguacero.
Abierta en canal de arriba a abajo
intento rellenarme tus ausencias,
el corazón al aire, descubierto,
por si quieres escupir o arrancármelo.
No dudes que el odio que ahora sientas
lo recibiré como balas de tristeza.
El camino que me lleva lejos
no fue fácil elegirlo.
Tengo tanto dolor dentro dando gritos...
Soy incapaz de relajarme
agotada en los compases de esta espera
y aunque cierre los ojos
y te vea, sé que tengo que marcharme.
Dice el hombre del tiempo que mañana lloverá,
aunque siempre espero que se equivoque...