Difícil frenar las olas de palabras,culebras oscuras se enhebran en mi lengua.
Ni tus lágrimas me paran
ni el sabor salado de las mías
cambia el hecho de que, a ratos,
soy mala.
Pura sangre lo llamaron,
y miento si digo que me gusta,
que no me deshace por dentro,
como miento si te digo
que quiero ser lo que no siento.
Puro fuego incontrolado es mi boca si te ataco,
pura mierda son mis manos
cuando no deshacen lo que hablo...



