
Ahora que ya no somos los mejores,
y la vida nos golpea el corazón,
tambores de niebla y de tormenta...
Ahora que nada es suficiente,
que buscamos el aire en los rincones,
y nos encerramos a oscuras
para no vernos crecer.
Ahora que no se cree en nada,
que da lo mismo amar que muerte,
que todo vale para olvidar.
Ahora, en la grata tortura de los veinte,
desnudo mi alma en cada bar,
sonrío diferente y hablo demasiado,
pero estoy llena de ganas,
lo demás, da igual…