martes, 12 de octubre de 2010

Seguímos vivos...


Puedo engancharme con tu nombre,
que sea completamente delicioso,
o pegarme una a una con tus letras.

Ir marcada para siempre
es una forma de condena,
y yo lo llevo a fuego lento,
mordiéndome en silencio,
dando guerra.

Me encanta la tortura de tu nombre,
saber que nunca voy a confundirme,
alargarlo siempre que me enfado,
reirme llevándolo en la boca..

Lucho ahora contra la nostalgia
de quedarme con tu nombre
anclado en la garganta
mientras tú te vas...

Y aún así,
cuando quiera poner fin a mi derrota
te diré que todo ha sobrado en esta guerra,
que estuvimos tan ciegos de esta arena
que el amor se nos borró de un soplido.

Que se vengaron de nosotros los pecados,
que el cariño se marchó sin un motivo,
y ahora, ven aquí, cierra los ojos...
y déjame llorar...
seguímos vivos...



6 comentarios:

La Solateras dijo...

Reírme llevándolo a la boca Me gusta que el recuerdo deje una sonrisa, aunque se haya terminado.

Un beso

.A dijo...

seguimos vivos mientras alguien nos recuerda..

Anónimo dijo...

te quiero y siempre te voy a querer, por muchos kilometros que haya por medio nada me hara dejar de hacerlo. Eres lo mas importante de mi vida, te amo

Anónimo dijo...

Querida Pilar: Muchas gracias por regalarnos este bonito poema en el día de tu santo. FELICIDADES.

Besitos.

Mila

Mari Carmen Azcona dijo...

Alguien me dijo una vez “ cuando algo muere nace un sentimiento” y el tiempo se encarga de que ése sentimiento dibuje una sonrisa en el rostro...casi siempre.

Precioso poema Pilar.

Felicidades, un fuerte abrazo.

Mechas dijo...

Andas tocando los corazones ajenos... me gusta!