
mentirnos con las lenguas enlazadas,
callarnos con palabras vacías.
Podemos inventarnos nuevas calles,
noches abiertas y eternas
donde besar sin excusas.
Ensayar maneras diferentes de mordernos,
jugar a ser desconocidos los jueves
y a tocarnos por primera vez los sábados.
Probar a respirarnos boca a boca
así, absorbiéndonos la vida.
Puedes engañarme a cada paso
y que no lleguemos nunca a ese consenso
pero si me miras, y sé que me miras
aunque baje la mirada, y sonríes...
voy a crecerte dentro...