sábado, 23 de mayo de 2009

Leyendas...

Hoy me siento salmantina y como, debido a los examenes y otros entretenimientos, tampoco tengo mucho tiempo para escribir os dejo una leyenda que me recordaron el otro día. Espero que os entretenga un poquillo!! Besos.

La Cueva de Salamanca

Cuenta la leyenda que en este espacio Satanás, bajo la apariencia de sacristán, impartía doctrinas de ciencias ocultas, adivinación, astrología y magia a siete alumnos durante siete años, tras de los cuales, uno de ellos, debía quedar de por vida en la cueva a su servicio. El alumno más célebre habría sido el marqués de Villena

El origen de esta leyenda esta en las clases que en la sacristía impartía el parroco de la iglesia. se llamaba Clemente Potosí, y llegó a ser identificado con el diablo. Este daba lecciones de astrología, geomancia, hidromancia, piromancia y quiromancia, el objetivo era aprender tecnicas adivinatorias. Los alumnos que acudian a las clases no revelaban que era lo que aprendían y este hermetismo fomentó la leyenda.

Según la leyenda el numero de alumnos era siempre siete, numero con implicaciones misticas. Los alumnos debían pagar por las clases recibidas. El método era peculiar, el alumno elegido pagaba con dinero o con su libertad.

Un año quien perdió el sorteo y debía pagar las clases a todos sus compañeros fue el Marques de Villena, Enrique de Aragón. este se encontraba en la ciudad como estudiante en la Universidad. Cuando tuvo que pagar se encontró en la situación de no tener dinero para pagar, por lo que fue encerrado en la cueva.

El joven Enrique no se resignó a su destino e ideó un plan para poder escapar. Para ello se ocultó en el interior de una tinaja, la cual estaba tapada de diversos objetos que se habían ido acumulando. Al ocultarse en la tinaja procuró que los objetos quedaran tal y como estaban para no ser descubierto. Cuando el maestro regresó a la sacristía y se la encontró vacia marchó rapidamente dejando la puerta abierta, la situación fue aprovechada por el futuro marques para escapar a la iglesia donde se ocultó. En el interior de la iglesia permaneció oculto toda la noche hasta que cuando se abrieron sus puertas y pudo escapar del recinto. Pero justo antes de poder escapar el Diablo agarró su sombra y se la robó.

Cuenta la leyenda que desde entonces vaga por las calles de Salamanca sin poder descansar.


Disfrutad del Sabadoo. Besos

3 comentarios:

aLba (*) dijo...

sabiduria popular... :)
pasa buen fin de semana :)

Manuel dijo...

o el poder del mal, vaya usted a saber. Lo cierrto es que el conocimiento tiene un precio y se paga de una forma un otra.
Unbeso a las dos

Navegante Del Alma dijo...

Cuanto me alegra ver como ha crecido tu blog.
Y también el enriquecimiento con nuevas y variadas entradas.
Besito.